Marfil Santa Coloma: El retorno del decano a Primera

Como todos sabéis Industrias Santa Coloma (anteriormente Marfil Santa Coloma), es el club decano de la LNFS, pero no siempre estuvo en la élite del fútbol sala nacional, como nos tiene acostumbrados estos años. Hubo un tiempo en el que vagaba por el territorio norte de la península por los campos de la anteriormente denominada División de Plata.

Y sí, habéis leído bien, territorio norte, puesto que por aquellos tiempos la Segunda División estatal todavía no estaba unificada en un solo grupo como actualmente, sino que se dividía en dos.

En ese grupo competían actuales equipos de Primera División como el Burela Pescados Rubén o Fisiomedia Manacor (actual Palma Futsal), pero también históricos del futsal nacional español como Arcebansa Zamora, Grupo Novoa L’Hospitalet (Actual Hospitalet Bellsport) o el Horcona Pinseque entre otros.

Un comienzo impecable

El objetivo claro desde el principio de la temporada 2007/08 era el ansiado ascenso a División de Honor. Era la tercera temporada consecutiva del club en División de Plata. Una ciudad tan futsalera como Santa Coloma no se podía permitir otra temporada más sin estar en la máxima categoría estatal.

Los colomenses comenzaron como un tiro la temporada con seis victorias y un empate en los siete primeros encuentros disputados. Excepto el mencionado empate, los partidos se ganaron por tres o más goles. No había quien les tosiera en ese inicio de campaña. 

En la octava jornada llegó el primer descanso (había dos por vuelta) puesto que el Celta de Vigo no inició la competición como estaba previsto, lo que se unía al otro descanso decretado en el calendario por ser 19 participantes en el grupo.

La Liga Regular continuó sin sobresaltos

Tras el primer descanso, al equipo le costó dos o tres jornadas volver a coger la velocidad de crucero, pero lo consiguió, aunque no -como era previsible- al nivel espectacular de las primeras jornadas.

La primera vuelta acabó con trece victorias, dos empates y dos derrotas. Unas meritorias cifras con las que llegó a soñar con el ascenso directo que finalmente se llevó Fisiomedia Manacor, en el cual militaba la leyenda colomense y ex-entrenador del actual Industrias Santa Coloma, Óscar Redondo.

En cambio, la segunda vuelta fue más terrenal: diez victorias, dos empates y cinco derrotas. Resultados que hicieron olvidar a la afición la posibilidad del ascenso directo.

El peor rival posible

La liga regular acabó, Fisiomedia Manacor y el Tien 21 Uicesa Tres Cantos ya eran deportivamente equipos de División de Honor. Decimos deportivamente porque el segundo finalmente renunciaría al ascenso por motivos económicos. Marfil tenía por delante un playoff de ascenso que daba dos plazas para competir en la máxima categoría al año siguiente.

Marfil Santa Coloma, cuarto en el grupo norte, debía enfrentarse al tercero del grupo sur y que resultó ser el coco de toda la ronda eliminatoria de ascenso, el UD Las Rozas Boadilla.

¿Por qué el coco? En sus filas militaban jugadores mundialmente conocidos actualmente como Sergio Lozano y Carlos Barrón, y otros que pasaron gran parte de su carrera en Primera División como Fabián y Davichín. Y pr si fuese poco, dirigidos por el gran Luis Fonseca, actual seleccionador de Arabia Saudí.

Una sufrida eliminatoria

El primer encuentro comenzó de cara para los catalanes, adelantándose en el marcador nada más comenzar, pero un inmenso Sergio Lozano, que anotó un hat-trick, se encargó de dejar el primer punto de la eliminatoria en la Comunidad de Madrid.

El segundo fue otra historia: Marfil fue durante todo el partido por delante y solo el 4-3 con el que se llegó al descanso hizo dudar a los locales, aunque fuese mínimamente, de su victoria. El segundo punto fue para los colomenses que forzaron el tercer partido, que se disputaría en tierras madrileñas.

El encuentro decisivo fue bastante parejo, pero Boadilla desperdició varias oportunidades estando por delante en el marcador, y eso lo aprovechó un Marfil que igualó el encuentro. Poco después conseguía adelantarse para no soltar la victoria en lo que restaba de partido.

El último peldaño

Los entrenados por Padú consiguieron la remontada dejando fuera a uno de los grandes favoritos para el ascenso, pero ahora quedaba el ultimo peldaño, el Obras y Estructuras RAM León del manresano Carlos Corvo, muy querido por la afición colomense por su posterior paso por el equipo.

Era el partido incial de la eliminatoria, y Padú no quería dejar de llevar el timón del encuentro y utilizó la táctica del portero-jugador desde el inicio. Y le funcionó, puesto que los colomenses se llevaron el primer punto hacia la ciudad catalana.

En el segundo partido, los presididos por Vicenç García salieron a por todas sabiendo lo que se jugaban y la oportunidad de poder festejar el ascenso con toda la afición que abarrotaba el Pavelló Nou . Padú realizó el mismo planteamiento que en el partido de ida, utilizando el portero-jugador desde casi el inicio. Esta táctica, desde luego que no le dio mal resultado: a falta de 4 minutos para el final el resultado en el electrónico era de 4-0.

Puede ser que ya se vieran en División de Honor o la relajación por el resultado. Como fuere, OE RAM se puso a un gol en cosa de dos minutos, y la tensión se respiraba en el ambiente. Hasta que una falta cometida por los visitantes, la sexta en ese periodo, mandó a Rafa Marques a la línea de 10 metros, el cual no decepcionó y selló el ascenso colomense, aunque recibieran otro gol poco después que de poco serviría.

Y llegó la gran fiesta

Nada más acabar el encuentro, el pabellón se convirtió en una gran fiesta. El más que deseado ascenso había llegado, toda la grada bajó al terreno de juego a festejar unidos a la plantilla y cuerpo técnico la ansiada promoción.

Poco después el vestuario se convirtió en un polvorín. Las botellas de cava se descorchaban como si nada, e incluso el presidente se unió a la celebración en el vestidor. En la puerta del Pabellón aguardaba la sorpresa de la noche, un enorme Hammer blanco esperaba a la plantilla y cuerpo técnico para transportarlos hacia el Ayuntamiento, donde se haría una recepción express,

Estaba previsto que tras la recepción los jugadores subieran al balcón del consistorio para saludar a toda la gente agolpada en la Plaza de la Vila, pero por razones de seguridad, el Ayuntamiento no dio el visto bueno a esa idea. Con esa accidentada recepción concluía una temporada de ensueño tan sufrida al mismo tiempo.

Eso sí, con el ansiado premio el ascenso a División de Honor, lugar el cual nuestro decano nunca debió de salir.

Los protagonistas de aquella gesta fueron: Igor, Cala e Isaac (porteros), Rubén, Julio, Herráiz, Rafa, Guille, Tigrinho, Albert Segura, Ignasi, Héctor y Lorenzo. Entrenador: Padú.

Autor: Sergi Romero (twitter: @sergifutsal)

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