Inter cae en cuartos. Y ahora, ¿qué?

Tras una temporada muy irregular, llena de luces y, sobre todo, de sombras, Movistar Inter ha caído en cuartos de final del playoff por el título de liga. Aparte de la obvia, no poder luchar por su sexto entorchado consecutivo, esta eliminación conlleva otra consecuencia mucho más grave. El año que viene, Inter no competirá en Europa. Y éste, ha sido el objetivo primordial de equipo, afición y, sobre todo, patrocinadores desde que se constituyesen los campeonatos europeos oficiosos allá por los años 90.

Parece claro que esta temporada se ha cerrado un ciclo ganador como pocos se recuerdan. Cinco ligas regulares y cinco títulos ligueros consecutivos, hito que nadie había logrado antes. Record además, aderezado con dos UEFA Futsal Cup, una Copa del Rey y tres Copas de España. Lo conseguido por este grupo es impresionante y de recuerdo aún fresco para la afición, pero un equipo con tanta historia como Inter, no la tiene por vivir de esos logros pasados. Sino que la ha escrito mirando siempre hacia el futuro.

Tras esta temporada, urge la reflexión y urge ver qué personas en el club están comprometidas al 100% y quién mira por su propio interés, no está con los cinco sentidos en el club o quién está únicamente de paso por el Jorge Garbajosa. Urge pensar en lo mejor para la entidad en todos los estamentos y urge, sobre todo lo demás, quitarse de encima el victimismo mostrado el último año.

Un club de la categoría de Inter, no puede seguir escudándose en malos arbitrajes, complots en su contra o en la mala suerte. A la larga, la buena o mala suerte no existe. Los árbitros te perjudican y benefician por igual. Y los complots, para los documentales del Canal Historia van de lujo, pero en el deporte profesional y en la vida en general, suelen tener más de fantasía del que los sufre, que de realidad.

Volver al trabajo con ánimos e ilusión renovados debe ser la prioridad de un equipo obligado a luchar por todos los títulos hasta el final. La historia de Movistar Inter no se ha escrito lamiéndose las heridas. La historia de la máquina verde (sí. En mi corazón siguen siendo verdes) se escribe año a año, a base de trabajo, trabajo y más trabajo. Así que, ¡a trabajar!

Autor: Rubén Robles Alonso. (@MrRobles21 en twitter)

Imágen destacada: Rubén Robles Alonso.

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