Salida de Álex: ¿Qué sucede en ElPozo?

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(foto vía LNFS)

Esa es la pregunta que ronda por la Región de Murcia. Los de una parte se preguntan con dramatismo: «¿Qué deriva está cogiendo mi equipo?». La otra parte, la cartagenera, se pregunta lo mismo con sorna, viendo cómo su equipo realiza buenos fichajes pescando, precisamente, en ex charcuteros como Duda, Bebe o Marinovic. Y es que incluso ya hay quien cree que pueden acabar la temporada por encima del eterno rival. El resto de la España futsalera también observa, con inquietud o diversión, según el perfil, el proceso de cambio que ha situado en el ojo del huracán a la entidad charcutera.

Recordemos que, tras 17 temporadas en el banquillo murciano, Duda terminaba su vinculación con ElPozo Murcia. Desde la directiva se intuía necesario un cambio de rumbo tras varios años a la sombra de los dos transatlánticos (Barça e Inter) y con conquistas menores (Supercopas y Copas del Rey) como únicos éxitos, en un club y una afición que se habían acostumbrado peligrosamente a ser segundos. La sombra de culés e interistas era demasiado larga, y la entidad presidida por José Antonio Bolarín consideró necesario un golpe de timón para salir de la oscuridad en que se encontraba.

Fran Serrejón dio un paso al frente. El exjugador, desde su doble cargo de vicepresidente primero y director deportivo, contrató a un técnico de reputado prestigio internacional: Diego Giustozzi. El bonaerense no solo había sido campeón del mundo como seleccionador de su país, sino que contaba sus participaciones con Argentina por triunfos: Copa Confederaciones (2014), Copa América (2015), Sudamericano sub20 (2016) y el citado Mundial de Colombia 2016.

Su primer año, con overbooking en la plantilla, solo tuvo una incorporación, que además llegó en el mercado invernal: Felipe Valerio. El resultado fue de cero títulos, pero el periodo de adaptación necesario tras tantos años dirigidos de una manera tan específica como la de Duda, además de la falta de incorporaciones y la credibilidad del entrenador, permitieron cierto margen de maniobra al club.

La temporada siguiente todo cambió, y llegaron los refuerzos que se le negaron a Duda en sus últimos años. Contrastemos los fichajes para ver que esta frase no es ni trivial ni exagerada.

Fichajes de las últimas dos temporadas (2016/17 y 17/18) con el hispano brasileño en el banquillo: Alberto García, Darío, Fede, Álex García, Fernando, Piqueras, Paniagua, Josema (filial), Andresito, Pito, Cardinal, Xuxa y Drasler. Ocho del filial y solo cinco jugadores firmados desde otros equipos en dos años. Uno de ellos, Andresito, traído desde Ribera Navarra, otro salido de malas maneras de Inter (Cardinal) y tres llegados desde Brasil.

Fichajes de las dos temporadas de Giustozzi (2018/19 y 19/20) al frente de los charcuteros: Felipe Valerio, Pol Pacheco, Leo Santana, Paradynski, Tolrá o Marcel; hablamos de jugadores traídos desde Inter, Barça o Palma Futsal. Incluso se pagó la cláusula (100.000€) de un portero como Espíndola a Jaén, que además se aprovechó de la carta de libertad otorgada a Fabio para obtener dinero y un relevo de garantías.

Era el momento. Giustozzi adelantó la pretemporada, había que empezar como un tiro; en sus declaraciones hacía hincapié en los seis títulos a los que optaría el club en la temporada 2019/20. Se remarcó el éxito de participar en la Copa de Europa muchos años después, obviando que esto llegó por la ampliación de UEFA a dos participantes por cada país puntero europeo.

Pero los éxitos, salvo precisamente en la Champions, donde han llegado a la fase final, fueron un fracaso tras otro: eliminados a las primeras de cambio en la Intercontinental (aquel polémico empate del Barça que les dejaba fuera), de la Copa del Rey (Jimbee Cartagena) y de la Liga (Palma Futsal) y privado de los títulos en Copa de España y Supercopa por el propio conjunto culé. Solo la Final Four,que debió disputarse el pasado mes de abril y se aplazó por la pandemia de la COVID-19, permite mantener encendida la llama de la esperanza de conseguir un título que haría olvidar la mala temporada de un conjunto que terminó la fase regular (con siete partidos aún por disputar) a 12 puntos de Movistar Inter.

Pero si la crítica llegó por la fuerte inversión y la falta de títulos, no era nada comparado con otro problema, a juzgar de la propia afición murciana, mucho mayor: la pérdida de la entidad. De contar con nueve jugadores de la cantera en la primera plantilla, hemos pasado en la última temporada a solo seis, de los cuales dos (Fede y Álex) no serán de la partida para la próxima campaña.

Y es precisamente por este último que las iras se han terminado desatando: la rescisión de mutuo acuerdo (según reza el comunicado de ElPozo Murcia) de Álex Yepes. El capitán, tras 12 temporadas y 8 títulos, abandona el equipo por la puerta de atrás. Se marcha indignado, a tenor de sus recados en Twitter en los últimos días, declarando su amor por ElPozo, y tras haber renovado hace apenas unos meses hasta 2023.

Las declaraciones del jugador han incendiado a una afición que clama contra Serrejón como cabeza visible de un proyecto que necesita triunfos como única respuesta posible a la salida del estandarte y la pérdida de esa entidad encarnada en ElPozo Ciudad de Murcia, un proyecto que había estado en las manos de Josan González durante siete años y que también salió el pasado mes de marzo para coger las riendas de Córdoba Patrimonio.

La duda flotaba en el ambiente: ¿Habría salido Josan de seguir Duda al frente de la nave charcutera? ¿Acaso no podría dársele al propio Josan los mandos del primer equipo? Su aval era un trabajo excelente con el filial, no solo por los títulos conseguidos como campeón de Segunda (2016 y 2018) sino por la ingente cantidad de jugadores que nutrieron tanto el primer equipo como otras plantillas de Primera División tras pasar por sus manos.

Pero la renovación de Giustozzi por dos temporadas más, hasta junio de 2022, bloqueó tal posibilidad, y Josan decidió salir. El filial terminó prematuramente como séptimo la competición y este año no se prevé que suba ningún jugador del segundo al primer equipo salvo caso de extrema necesidad.

Las salidas de Álex o Andresito, la pérdida de identidad, la marcha de Josan, el trueque Fabio por Espíndola más dinero… Demasiado agitar el gallinero para no obtener réditos. La afición estaba con Giustozzi ―en realidad, a todos nos parecía un movimiento excelente― pero el crédito no es infinito por más que seas campeón del mundo con tu país. Donde antes se alababan los discursos del argentino en los tiempos muertos, ahora se analizan y critican sus palabras. ¿Acaso ya no “imparte cátedras en un minuto”, como se llegó a decir? Seguramente sus discursos tengan el mismo valor de antes, pero la gente está molesta, y lo que antes era motivo de orgullo ahora lo es de enfado.

En el fondo de la cuestión están dos leyendas del club, dos exjugadores como Serrejón y Kike. Si se triunfa en el 40×20, se olvidarán todos los problemas y las salidas a destiempo, serán los vencedores y podrán tapar muchas bocas. Pero si las cosas se vuelven a torcer, ya sabemos dónde señalarán todos los dedos…

Autor: Dani López (twitter: @gremplu)

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