Las claves de los cuartos de final

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Arrancó la Copa de España con dos partidazos impresionantes y llenos de emoción. Si las horas previas llenábamos las tertulias de “la Copa más igualada de los últimos años” ayer vivimos dos partidos resueltos, uno, a falta de tres décimas, y el otro en penaltis. Vamos con las claves de cada uno de esos encuentros.

Jimbee Cartagena 2-1 Viña Albali Valdepeñas

  • Cartagena acusó durante muchos minutos el vértigo del favorito. A menudo los entrenadores rehúyen de etiquetas y favoritismos precisamente por lo que se vivió en el partido inaugural ―que de por sí suele provocar temblores en las piernas de los protagonistas, por el miedo a irte nada más llegar― y es que Valdepeñas, al que se consideraba un peldaño por debajo, especialmente por el momento de forma en que llegaba, se encontró mucho más cómodo. Recordar la Copa y los playoffs del año pasado (Cartagena no estuvo en ninguno) les permitió entrar al partido más confiados. Por supuesto, anotar pasado apenas un minuto y medio ayudó a asentar una idea de juego que permitió a Valdepeñas estar 19 minutos virtualmente clasificado para semifinales.
  • Dos estilos de juego, frente a frente. Cartagena amasó la pelota, generó superioridades abusando de Solano en el pívot pero, a la hora de finalizar, se mostraron más certeros los castellanos. Si Cartagena amasaba posesión, Valdepeñas llegaba con mayor claridad. Así fue la primera parte y quién sabe si hubiera sido igual la segunda de no haber anotado Andresito el empate antes de cumplirse el minuto uno.
Cartagena celebra el agónico gol de la victoria
  • El último gol, un cúmulo de factores (y no todos de suerte) en contra de Valdepeñas.
    • A falta de seis segundos, Sergio González robó un balón y se marchó en velocidad. Su disparo golpeó en el palo y salió repelido con tanta fuerza que salió casi en el medio campo. Eso permitió una última ocasión para Cartagena. Primer factor (doble) que fue en contra de Viña Albali.
    • Solano recibe de espaldas a falta de tres segundos y sorprende saliendo a su diestra (la no dominante), lo que obliga a José Ruiz a realizar una falta a 0’6 segundos del final ante la posibilidad de que remate desde la frontal sin oposición. Segundo factor.
Momento en el que José Ruiz comete la falta que originará el 2-1 definitivo
  • Y aquí llega el factor clave: Duda. El entrenador, sin tiempo muerto para planificar la jugada, le exige a Franklin que se ponga apresuradamente la camiseta de portero. ¿Para qué? Simplemente para crear confusión. Quedando medio segundo, no hay margen para una estrategia elaborada, solo para un chut directo. Pero en medio del estrés de una situación límite, Edu coloca una barrera únicamente de dos (y uno de ellos escalonado) para que Cols y Chino queden liberados para defender a los tres jugadores zurdos de Cartagena (Andresito, Solano y Franklin), lo que habilita la posibilidad franca del disparo directo, el verdadero objetivo de Duda desde el principio. La trampa está preparada.
Edu intenta evitar el gol de Bebe; el balón terminaría estrellándose en el palo.
  • Todavía queda un escollo: Edu Sousa. El portugués no está al nivel estratosférico del año pasado. No se le puede culpar, era casi imposible mantener tal nivel. Pero las dos suplencias consecutivas en Liga parecían un aviso, y así fue. A la hora de verdad, Coro al banquillo y Edu a la portería. Es impensable que el año pasado le colasen un gol por debajo de las piernas, en un tiro limpio desde más de 10 metros. Pero así fue. Andresito aseguró el disparo ―otros habrían mandado el balón a las nubes, buscando una escuadra imposible― y encontró una autopista.

Palma Futsal 3 (2-4) 3 Movistar Inter

  • Las “hadas” no sonríen a Palma. Si las previas se encargaron de recordar una y otra vez que Palma había caído tres años consecutivos contra Inter, el fallecimiento de Miquel Jaumedejó la parcela deportiva en un segundo plano. Un golpe a la moral del grupo, especialmente en el núcleo duro del vestuario que conocía al presidente desde hacía casi una década (Barrón, Tomaz y Vadillo). Llegar a Madrid y no estar Jaume a la cabeza de la expedición era algo que bullía en todas las cabezas. Y si eran pocas losas, la lesión de Vilela apenas transcurridos cinco minutos de partido trastocó los planes de Vadillo. ¿Querría optar por doble pívot, como había probado una semana atrás precisamente en Torrejón ante Inter? Nunca lo sabremos, como tampoco sabremos qué habría sido de los isleños de disponer con su hombre de referencia en ataque.
Ambos conjuntos, justo antes de empezar la tanda de penaltis.
  • Y con todo, lo peor estaba por llegar. No solo por llegar al descanso con un 0-3 en contra, sino que los tres goles habían llegado en los últimos dos minutos. De pensar en el empate al descanso a tener que afrontar una remontada heroica. Sin embargo, Palma lo hizo, se sobrepuso en una gran segunda parte y tanto apretó para empatar el encuentro, que llegó a los penaltis sin fuerza. Dos hombres curtidos en mil batallas como Marlon y Raúl Campos fallaron ―el primero al palo, el segundo detuvo Herrero― y allí murieron las opciones de Palma.
Jesús Herrero se dirige a la portería antes de la tanda de penaltis.
  • Y si no encontró el premio del gol antes fue precisamente por la estelar actuación de Jesús Herrero, y no solo por detener un penalti en la tanda. El meta madrileño realizó tres paradas antológicas en los 40 minutos reglamentarios, que merecerían estar en cualquier ranking de la Copa. Sostuvo a su equipo en los peores momentos y solo tuvo un mínimo fallo al rechazar flojo el balón que termina convirtiendo Higor en el empate final. El año de Herrero era francamente bueno, pero está camino de convertirse en su mejor temporada de siempre.
Cecilio celebra el gol definitivo junto a la afición de Inter.

Inter, un demonio a favor de corriente, un ángel tembloroso cuando la situación se tuerce. Demasiadas veces hemos visto ya que Movistar Inter rompe un partido con dos goles casi consecutivos. Abre la lata ―independientemente del rival, lo han hecho contra grandes o pequeños de igual manera― y espoleado, consigue un segundo tanto casi en la siguiente jugada. Y aunque eso hable muy bien de la ambición del equipo de no conformarse, no pocas veces se convierte en depresión cuando las cosas vienen mal dadas. Ese aspecto anímico no es nuevo para Tino y lo trabaja casi tanto como el físico o la táctica. De esa fortaleza pasan las opciones de Inter de sobreponerse en las peores situaciones.

Fer Drasler, jugando una vez más de espaldas.

El juego de Fer Drasler como falso pívot con Pito cayendo a banda. No pocas veces se le ha pedido que sea determinante, algo acorde a su estatus de estrella. Ayer lo fue, con un doblete fundamental (al que le añadió un penalti en la tanda) para que Inter no cayese a las primeras de cambio. Lo hizo, además, desde su posición favorita, desde el ala zurdo. Para ello Tino tuvo que poner, como otras veces, a Fer en el pívot. El cierre se faja con autoridad, y genera espacios para que gente como Pito puedan sobresalir. Uno se luce, el otro trabaja, pero ambos aportan lo que se les pide cuando más falta hace.

(C) Fotos: RFEF.

Autor: Dani López (twitter: @danifutsal6)

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