Las claves de la salida de Ricardinho

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Y lo que se venía barruntando desde verano (o desde hace tres temporadas, según se mire) se hizo realidad: Ricardinho abandonará Movistar Inter a final de la presente temporada. El crack luso hizo pública su decisión como se hacen ahora los comunicados oficiales: a través de las redes sociales. Concretamente, un directo en Instagram. Lejos del pabellón, de las oficinas del club o del 40×20 en el que tanto hace disfrutar a los aficionados. Cosas del deporte moderno, lo de «La Decisión» y tal, ya saben. Pero esa es otra historia.

De momento no toca analizar si las formas fueron las correctas o nos estamos haciendo viejos, sino los porqués. ¿Por qué anunciarlo ahora y no cuando termine la temporada? ¿Por qué se marcha ahora, cuando sonaban rumores sobre su salida desde hace más de dos años? Intentemos aclarar todos los porqués.

¿Cuándo se tomó la decisión?

El propio O Magico reconoció en su directo que el tercer día de pretemporada, en el stage de Segovia, fue él mismo quien comunicó al club que tenía tomada la decisión. “Siento que es el momento de dejar un club que me lo ha dado todo y que me ha hecho crecer como persona. No fue una forma de negociar, sino de decírselo al club”. Recordemos que fue por aquel entonces cuando el usuario @futsal_ero adelantó la noticia en twitter.

Tanto el propio jugador como el director general del club salieron públicamente a desmentir la noticia, como se puede ver en el mismo hilo. Pero la bomba estaba soltada, y con ella todo tipo de especulaciones. Apenas tres meses después es el propio jugador quien anuncia que dará una noticia importante y que todo el mundo del futsal interpretó a la primera como lo que era: una despedida. Sería @izcuefutsal quien lo confirmó, dándonos además una pista sobre su destino.

¿Quién tomó realmente la decisión?

Pese a que Ricardinho dijo que la decisión era personal y achacó su salida al manido cambio de ciclo al que se aferran todos aquellos que buscan una salida sin especificar exactamente los motivos, no todo es tan sencillo como parece. Movistar, principal patrocinador del club, lleva años amagando con salir o, al menos, reducir la aportación que realiza anualmente. Recordemos que José María García, dueño del club, era amigo íntimo de César Alierta, presidente de Movistar hasta el año 2016, momento en que cogió el testigo José María Álvarez-Pallete, quien entró en el puesto dejando claras sus intenciones: reducir el presupuesto en patrocinios que no fuesen “de primer orden”, lo que apuntaba al fútbol sala y al ciclismo, principalmente. Se apunta que el equipo dejará de recibir una cuantía (otras versiones afirman que ya este año se ha producido dicha reducción) cercana al millón de euros. Pese a los esfuerzos del club por acelerar un acuerdo con el Atlético de Madrid que parecía hecho hace unos años y que se ha difuminado desde entonces, la realidad es que no tiene nada firmado y necesita cash.

De ahí que la decisión de no renovar parta originalmente del propio club, quien no puede ofrecer una renovación a Ricardinho en las condiciones que el luso pide. Esto encaja con la historia que el propio jugador contó en el programa “Los otros” de #Cero (canal perteneciente al propio Movistar) cuando solicitó una mejora ante los cantos de sirena de Sporting de Lisboa y García, molesto, se desmarcó en aquellas famosas declaraciones en Eurosport diciendo que “ni quiero, ni puedo, ni debo renovar a Ricardinho” en referencia al supuesto aumento de los emolumentos del portugués, ante la amenaza de marcharse.

¿Qué consecuencias tiene el anuncio cuando aún quedan dos tercios de temporada por disputar?

De aquí podemos extraer varias aristas, varias beneficiosas para el propio Ricardinho y ninguna (aparentemente) para el club o la afición interista.

Ricardinho, el gran beneficiado: por un lado se quita de en medio los persistentes rumores cada vez que colgaba una foto en redes sociales, ya fuese Lisboa, París o Dubai. Oficializando su marcha se reducen (porque desaparecer es imposible) las especulaciones. Más allá, el ‘10’ ha conseguido advertir a todos de su marcha y si hasta ahora los recibimientos en los pabellones eran multitudinarios, ahora serán abrumadores. Todos querrán hacerse una última foto con Ricardo, tener un último recuerdo antes de su partida. Se irá por la puerta grande de todos los sitios en los que juegue. Algo que, por otro lado, se merece absolutamente.

Inter, el gran perjudicado: No solo por la salida de un icono mediático o ser el hombre que cambió, no olvidemos, junto a Velasco, la historia reciente de Inter, que también, sino porque ahora todo será analizado con lupa. Nadie dudará de su profesionalidad pero habrá suspicacias por todos y cada uno de sus viajes. Si un día Ricardinho no rinde al 100% se dirá que está pensando en su futuro. Si no le vemos meter la pierna, se dirá que es por miedo a lesionarse. El apoyo desde la grada será unánime, y no hay dudas de que será ovacionado cuando salte al 40×20 del Jorge Garbajosa de Torrejón en el próximo partido, pero con el paso de los días se analizará cualquier ausencia, lesión o viaje.

¿Cuál es el futuro de Ricardinho? ¿Y el de Inter?

Si atendemos a los rumores, en el club no están nada contentos con que se haya hecho pública la salida. Ni en tiempo, ni en forma. El recambio está atado, y aunque es imposible cubrir el hueco que ocupa una figura del tamaño del portugués ­–recordemos que hablamos del nombrado cinco veces consecutivas mejor jugador del mundo– sí que permite afrontar con garantías la sucesión, además de comenzar el proceso de rejuvenecimiento de la plantilla y que debe ser mucho más profundo. Recordemos que hasta diez miembros de la actual plantilla superan los 30 años.

Para Ricardinho se abren todo tipo de opciones, aunque una suena con más fuerza que el resto: disputar la liga de Francia. Allí, Gabriel, ex jugador de Inter entre otros, ha llegado a la dirección deportiva del Access para conformar un club que luche por estar en la élite europea. Para ello ha tanteado precisamente a Jesús Velasco como entrenador, que se llevaría consigo al astro luso.

El propio Ricardinho, pese a bromear con ello (“menos mal que viajé a París y no a Barcelona o Portugal”, en referencia a los cantos de sirena que llegan desde hace años de Sporting y Barça) admite que quiere seguir en un equipo puntero, lo que descartaría en principio a Access, pero también nos dejó una pista que apuntala esa vía. «Francia no tiene una liga de alto nivel», le comentaba un usuario en el directo de Instagram.

El alto nivel de una liga lo dan los clubes, los entrenadores y la apuesta del club”. No es necesario hilar muy fino si se quieren atar cabos. Más aún, llegó a hablar (aparentemente de forma casual) del ejemplo de Kairat y del alto nivel del club pese a que la liga local sea una sesión de baño y masaje para los Higuita, Douglas y compañía.

Sea Portugal, Francia o cualquier otro destino, Ricardinho dejará un vacío en Movistar Inter y en la LNFS. Quizá ya no sea el mejor del mundo (hay un chapecoense empeñado en ocupar su puesto) pero con la calidad que atesora y un equipo montado a su gusto, todavía le quedan muchas tardes de gloria y highlights.

Imágenes: Movistar Inter / Sandra Santiago

Autor: Dani López (twitter: @gremplu)

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