Normativa FIFA para el futsal: el inmovilismo continúa

Si hay una asociación añeja que se aferra a sus tradiciones y es reacia al cambio es la FIFA. Aún así, en su amado fútbol vemos cómo todos los años mejoran el reglamento ―o al menos lo intentan― adecuándolo a los nuevos tiempos. El mejor ejemplo fue la introducción del VAR, algo que se vendió como una panacea que sin embargo sigue vetada al fútbol sala. Y no porque no se probase, se hizo y con éxito, sino porque dejaron bien claro que sus manos no debían tocarlo. ¿Por qué? A saber…

Aquí estamos en las mismas de siempre. Se habla mucho de evitar las granadas (ya saben, esos saques del portero de 35 metros que mandan a paseo toda posibilidad de aprender a salir con el balón jugado) y, ¿qué hacen? Quitarlo en base y categorías amateur. Que está bien, ojo, pero claramente es insuficiente. ¿De qué sirve que un niño sea capaz de sacar el balón jugado, si en cuanto crezca y llegue ―si lo consigue― a Segunda División, van a permitir a su portero el saque en largo?

Un año más, los cambios apenas arañan la superficie del problema

Todos los años tenemos debates sobre el portero jugador. Que sí, que no, que si limitarlo… Y cuando no es eso, es que el portero pueda tocar el balón fuera del área, que si la granada, que si permitir los brazos… Tonterías, dicen los de Zúrich. Tras reunirse, deciden que lo que de verdad importaba era: limitar el máximo de jugadores que calientan simultáneamente a cinco, permitir el saque de centro hacia atrás o hacia adelante indistintamente (incluso dando validez a un gol que se anotase de saque directo), que las rodilleras o coderas deben ser del mismo color que el resto de la equipación, y poco más.

Una aclaración que sí tiene cierta importancia, al menos tras aquella polémica en el Industrias-ElPozo de hace unos meses, es que se aclara cuándo se considera finalizado el partido: en el momento que suene la señal acústica, independientemente de que el árbitro pite o no. Si el balón está en movimiento, se considerará válido lo que suceda a continuación hasta el instante en que se detenga o toque el balón otro jugador.

El único cambio que afecta positivamente ―al menos para el que suscribe― al desarrollo de la competición, es el aumento en las tandas de penaltis de tres a cinco lanzamientos. Esto, por más que pueda dolerle (físicamente) a un portero, era un cambio necesario. Hemos visto demasiadas veces cómo un único fallo condena a un equipo. En una tanda larga, la injusticia de los penaltis se hace un poco más justa.

Ah, sí. Me olvidaba de algo fundamental: en pleno 2020 por fin se equiparan futsal masculino y femenino. Literalmente, el documento dice: “El futsal femenino dejará de ser una categoría independiente y gozará del mismo estatus que el futsal masculino”.

Pues ya iba siendo hora, ¿no?

Pincha aquí para leer el documento completo.

Autor: Dani López (twitter: @gremplu)

2 thoughts on “Normativa FIFA para el futsal: el inmovilismo continúa

  1. Limitar el saque del arquero hasta la mitad de la cancha y que siga existiendo el 5 jugador en todo el partido. (Desicion del entrenador)
    Gracias

  2. Y tampoco, hay nada sobre el saque lateral y de esquina, que debiera ser en este caso el lateral con las manos, y la esquina con los pies, como es nuestro dice hermano mayor

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