Ribera Navarra: Un 20º aniversario para soñar

Nombre completo del equipo: Aspil Jumpers Ribera Navarra FS.

Posición en la temporada anterior: 13º.

Objetivo del club en la temporada anterior: Permanencia.

Objetivo (esta temporada) para la redacción de Futsal Corner: Permanencia.

A Ribera Navarra pareciera que, la pasada temporada, les hubiese caído encima una maldición. Tenía que ser cosa de magia oscura que la mala suerte se cebase con ellos hasta el punto que lo hizo. Una temporada marcada por las lesiones de gran parte de su plantilla, una enfermería a rebosar y un equipo mermado en cambios y posibilidades. Más cuando, por primera vez en años, el núcleo fuerte del equipo se había mantenido para la siguiente temporada y las piezas ―por ese rodaje y encaje que da el paso del tiempo― formaban un engranaje casi perfecto; cuando la afición de toda una ciudad comenzaba a soñar… Justo entonces, el destino (siempre aciago) le jugó una mala pasada al equipo tudelano.

Los partidos comenzaron a hacerse cuesta arriba, los cambios en las rotaciones se veían limitados y algunos jugadores tenían que entregarse en la pista durante cuarenta minutos seguidos, sin descanso. Algo propio de otra época. El equipo ocupó durante muchas jornadas puestos de descenso. Pero aun así, Ribera Navarra siguió haciendo lo que mejor sabe hacer: ese juego bonito, vistoso y divertido que garantiza el deleite de su público y de todo aficionado al deporte chico. Con esto, no es de extrañar que los seguidores del fútbol sala (riberos y neutrales) confiasen en que podían lograr la permanencia. Y así, cuando la enfermería comenzaba a vaciarse y el fisioterapeuta del equipo comenzaba a tener menor carga de trabajo, llegó el bicho: la maldita Covid – 19, esa pandemia que paró el mundo por completo, y (casi del todo) la competición futsalera.

Anuncio
Pincha para saber más sobre la trilogía "Los últimos viajeros"

Si Ribera Navarra hubiera conseguido la permanencia si la Liga no se hubiese paralizado, es algo que no sabremos, si bien los resultados de sus últimos partidos disputados (allá por el mes de marzo) parecían constatar que estaban retomando fuerzas, con casi todos los jugadores recuperados para darlo todo en la pista y que la escalada en la tabla era posible.

Pero llega septiembre (finalmente, será octubre) y los cambios revolucionan el mercado de fichajes y las plantillas de los dieciocho equipos que conforman la Liga 2020/21. Como es habitual, Ribera vuelve a ser uno de los equipos que más cambios ha sufrido entre los conformantes del equipo: caras nuevas y jugadores diferentes para su temporada más especial, la temporada del vigésimo aniversario del club navarro.

Altas y bajas

En el apartado de bajas encontramos marchas sensibles para el club y sus aficionados por lo que significan dentro y fuera de la cancha: David Pazos se marcha del club en el que volvió a disfrutar del fútbol sala para seguir jugando de naranja, pero mucho más cerca de casa, en Burela. Su carácter y entrega, desmedida y bien encauzada, han hecho de él uno de los filones del conjunto en estas dos pasadas temporadas y estamos seguros de que en Tudela se le va a echar mucho de menos.

Los catalanes Sergio González y Ferrán Plana también causan baja de la plantilla tudelana, si bien por dos motivos diferentes: mientras que el primero viaja hasta Valdepeñas para seguir creciendo como jugador en las filas azulonas, el de Arenys de Mar se ve obligado a dejar su carrera como futbolista (entrevista) tras no poder superar una complicada lesión en el tobillo, consecuencia de una operación a la que se sometió hace años. Desde ahora, su camino seguirá ligado a este deporte, pero desde otro lugar: el banquillo. Conociendo su rigor profesional y su lucha incansable para conseguir siempre la mejor versión de sí mismo, auguramos que el futuro nos depara un entrenador que dará mucho que hablar.

Otro de los que se despide de los navarros es Lucas Trípodi, que marcha al actual campeón de Liga, Movistar Inter, para unirse al proyecto joven y renovado que ha planteado Tino Pérez y en el que el argentino buscará alcanzar la excelencia como jugador. Este fichaje (que en principio se planteó con un año de cesión al propio Ribera Navarra, lo que resultó imposible ante la marcha de Gadeia del club madrileño) duele a la afición ribera, que soñaba con disfrutar un año más de un Trípodi que ha alcanzado su mejor versión a las órdenes de Pato.

Además, Sergi Cuxart, segundo portero del club en las últimas campañas, baja a la categoría inferior para jugar cerca de su casa, en Bisontes Castellón, donde podrá demostrar su calidad, de la cual ya ha dado grandes muestras en Ribera Navarra. También dejan el club Lucas (cuyo fichaje por Noia se ha roto en los últimos días), y los dos fichajes invernales de Ribera: Andrés Santos, que viaja a Italia, y Thalles, que este año vestirá los colores de O Parrulo.

Ante tantas salidas, Pato y el director deportivo del club, Samuel Pozos, han hecho un trabajo brillante para completar los huecos. A los jugadores que permanecen en club se unen caras conocidas, jugadores diferentes y, en algunos casos, muy experimentados. En la portería, como segundo de Gus, tendremos a Adrián Pereira. El joven portero, procedente de Zaragoza, viene a Tudela a aprender de la mano de los mejores: Pato como profesor y Gus como mentor. Un portero con buen juego de pies, lo cual encaja a la perfección en el sistema del entrenador alicantino, y que, además, para muy bien bajo palos. Además, Mario Ochoa, jugador de la cantera ribera, está participando en la pretemporada del equipo: un canterano más que se une al primer equipo, siguiendo la filosofía de Pato que siempre ha defendido que “es importante meter a gente de casa” y que siempre apuesta por darles oportunidades a los chavales de la base.

Por otro lado, Javi Sena, procedente de Levante UD llega a Tudela para ser, en palabras del propio Pato, “un jugador que marque la diferencia”. Un ala – cierre con experiencia y con llegada, que puede ayudar mucho a la hora de salir con el balón (algo clave en el sistema de Pato) y que sabe defender al pívot. 

También desde Levante UD vuelve a casa el hijo pródigo: Pedro García. El valenciano ya conoce la manera de trabajar de Pato, el sistema del equipo y viene con ganas de volver a disfrutar del fútbol sala tras las dos últimas temporadas. Recordemos que en su último año en Tudela casi no pudo jugar por una complicada operación médica, y en Levante no ha podido disfrutar de los minutos suficientes para demostrar su valía). Un jugador que puede ayudar mucho con su juego de espaldas, su capacidad para un sistema 3-1 y que derrocha intensidad en defensa.

Otra de las incorporaciones es la de Gabriel Vasques, procedente de Jimbee Cartagena, donde por la suspensión liguera no tuvo opciones de demostrar sus habilidades. Un jugador explosivo, rápido e intenso, con dominio del uno para uno y con finalización que, aún tiene que pulirse, pero qué mejor que hacerlo bajo las órdenes de Pato.

Desde Valdepeñas llegan a Ribera dos jugadores que traen a sus espaldas la experiencia de disputar finales (de Copa de España y de Play Off por el título en la pasada campaña) y el hambre de competitividad que algo así da. Por un lado, Pablo Ibarra, un jugador polivalente, intenso en defensa y con gol, que funciona tanto en la posición de pívot como en la de ala; por otro lado, Terry, un ala zurdo y que, pese a su juventud, tiene experiencia, gol y buena visión de juego. Ambos cuentan con cualidades para poder ayudar tanto al juego de cuatro como de cinco. Esa clase de jugadores que siempre funcionan con Pato, el cuál saca la mejor versión de ellos y que, por norma general, encajan con la dinámica de trabajo del equipo.

El último fichaje y el que más ruido ha provocado en el mundo del fútbol sala es el de Dani Martín, que tras ocho años defendiendo el amarillo de Jaén Paraíso Interior, recala en Tudela siendo el jugador que más experiencia aporta al equipo. Un jugador diferente, que por sus cualidades resulta desequilibrante y que, si se adapta al juego del conjunto naranja, puede resolver partidos. Su estilo se caracteriza por ser bastante anárquico, pero si consigue encontrar el equilibrio entre su libertad como jugador y lo que demanda la táctica de Pato, puede ser uno de los jugadores claves de esta temporada.

¿Qué esperamos de ellos?

La permanencia, el estilo único de siempre y soñar a lo grande. Desde la redacción de Futsal Corner así vemos, a priori, la temporada de Ribera Navarra. Un club humilde, siempre sabedor de sus posibilidades, pero que nunca puedes descartar. El club marca la permanencia como la meta principal a alcanzar pero, como todos los años, los aficionados confiamos en las posibilidades de que den la sorpresa, precisamente porque Pato es uno de los mejores (si no el mejor) gestionando recursos y, con lo que tiene, sabe siempre exprimir al máximo a sus chavales, consiguiendo un juego desequilibrante, frenético y vistoso difícil de llevar a cabo pero que, de conseguirlo, hace que puedan plantar cara hasta a los más grandes.

La plantilla se ha reforzado con nombres conocidos, jugadores experimentados, algunos de ellos ―como Dani Martín o Pablo Ibarra― prototípicamente diferentes a lo que se ha visto en La Caldera en los últimos años y que se unen a los nombres propios que permanecen en el club.

Y es que no podemos olvidar la veteranía de Gus o David, líder y capitán del equipo; la entrega y mejora constante de Javi Mínguez, Nil Closas o el canterano Uge; y la audacia de Lemine, que lleva ya dos campañas marcando la diferencia. La suma de todo ello y valorando la siempre inestimable batuta del míster hace que la afición de Ribera (y de esos seguidores neutrales que, por H o por B, siempre viven con intensidad los logros de los naranjas) sueñen con un equipo que dé sorpresas, que juegue con ese estilo suyo y solo suyo hasta el final, que entretenga, enseñe y consiga las mejores cotas posibles.

Y es que a un equipo que marca la diferencia allá donde va y que es garantía de calidad y entretenimiento, solo se le puede desear lo mejor. Más aun en esta temporada que el club navarro cumple 20 años de historia, los cuales quieren celebrar con multitud de eventos y proyectos. Nada sería mejor, pues, que acompañar todo ello de una temporada para hacer soñar.

La lupa: Alejandro Lemine

El gaditano, ya durante la pasada campaña, demostró ser de los que coge el toro por los cuernos y lleva la entrega por bandera. Ante la complicada situación que atravesaba el club con las bajas médicas de buena parte de la plantilla, Lemine fue (junto a su ya ex compañero Trípodi) el encargado de echarse el equipo a la espalda y tirar con todo hacia adelante. Un jugador muy intenso, tanto en ataque como en defensa, con mucha capacidad de finalización y que se caracteriza por desenvolverse perfectamente tanto en el juego de cuatro como en el juego de cinco.

Dio una lección de rigor, trabajo y esfuerzo, disputando en algunos encuentros los cuarenta minutos íntegros de partido, sin quejarse; y con la responsabilidad de saber que cada gota de sudor que entregaba, ayudaba a Ribera a estar un paso más cerca de su objetivo.

Cogió galones con todo ello y por eso creemos que, durante esta temporada, será ese jugador de referencia que tire del equipo en los momentos difíciles, que marque la diferencia cuando las cosas se tuerzan y que vuelva a demostrar, una vez más, la mejor versión de sí mismo.

Imágenes: @RiberaNavarraFS

Autor: Noemí Carbonell (twitter: @noe_tdl)

One thought on “Ribera Navarra: Un 20º aniversario para soñar

  1. Muy buen trabajo Noemí, esperemos que todas tus buenas palabras y buenos deseos se hagan realidad y volvamos s disfrutar del buen y vistoso fútbol sala que nos tiene acostumbrado el equipo de Pato.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Please reload

Espere...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.