Batería: «Espero que los fichajes mío y de Eka ayude a que Kingersheim consiga el ascenso»

Se nos marcha una de las mejores zurdas que han jugado en España en los últimos años: Dione Alex Veroneze, o como le conocemos los amantes del futsal, Batería. Como otros grandes cracks, ha escogido Francia como destino. Exactamente se va a Kingersheim, un equipo que ha disputado este año la D2 (equivalente a la Segunda División) y que quiere dar un salto de calidad con la incorporación de jugadores como Eka o la joven promesa sub19, Jaeger, además del propio jugador de Palmito. Hoy, nos tomamos un café con Batería.

Pregunta: Empecemos con una cortita y al pie. ¿Por qué Francia?

Respuesta: Me impactó la forma en que me presentaron el proyecto, cómo quieren crecer y dar el salto a la profesionalización tanto en Kingersheim como en Francia. Creen que yo soy uno de los jugadores que puede ayudarles a dar ese salto.

P: La ciudad está en la frontera casi con Suiza, ¿no es sitio un poco frío para un brasileño?

R: (Risas) Siempre se dice eso, pero yo vengo del sur de Brasil y allí se viven los dos extremos, sí que hace calor en verano pero también mucho frío en invierno, así que estoy acostumbrado.

«Sé del riesgo de salir del «radar» del aficionado, pero confío en mis posibilidades para volver a la selección»

P:¿Hay garantías de conseguir ese ascenso por el que está litigando en los despachos?

R: Garantías no hay, pero tampoco tomé esta decisión en base a jugar en Primera o Segunda. Obviamente soy ambicioso, la gente que me conoce lo sabe, y siempre quiero jugar con los mejores. Hay un recurso presentado y buenas opciones de que el equipo suba. El presidente tiene que reunirse con gente de la Federación esta misma semana para reclamar por la decisión tomada, veremos qué pasa.

P: Recordemos que tras la suspensión estaban empatados a puntos con Chavanoz y se decidió que ascendiesen ellos porque habían disputado más partidos fuera de casa.

R: Eso es. Se ve que es un criterio que no estaba estipulado en el reglamento y por tanto no debería ser válido. Ha salido una noticia que dice que el Consejo del Estado de Francia ha cancelado todos los ascensos y descensos de las ligas no profesiones (como la del futsal), por lo que se debería rehacer todo el proceso y ahí espero que sí pueda influir tanto mi fichaje como el de Eka para que la decisión favorezca a Kingersheim.

«Me hubiera gustado quedarme en Cartagena, pero no se dieron las circunstancias favorables»

Es importante a nivel mediático y de la liga que además de Ricardinho y compañía en ACCS, o de lo que está haciendo Orchies, también pudiéramos estar nosotros. Para Francia a nivel de fútbol sala sería muy importante que estuvieran tres equipos tan potentes disputando el título. De todas formas, hay que ver lo que es la legalidad, claro, porque no queremos estar ahí si no es merecido.

P: Ya que has mencionado a Eka, quien te acompaña desde Cartagena, ¿te ha pedido consejo alguien del club, o que intercedas para cerrar algún otro fichaje top?

R: Sí, desde el club están manejando varios nombres, hay unas cuantas ideas como la de Eka, que en cuanto se lo propuse dijeron que sí al instante, y están valorando ―con mi ayuda― quién más incorporar. Es un jugador con cartel, y sé que puede aportar mucho. Además, han traído ya al portero de la selección de Suiza, a un internacional sub19 francés, además de los españoles que ya están ahí… Nos faltaría quizá otro crack para completar la plantilla.

Batería posando con la camiseta de Kingersheim el día de su presentación

P: ¿Francia será una estación de paso para volver a la LNFS, al estilo Marreco, o esta vez es definitivo?

R: No sabría decirte. Es verdad que cuando firmé por Marreco sí lo hice pensando en volver un día. No me esperaba que fuese tan rápido, en solo seis meses, pero sí tenía ese pensamiento. Pero de momento no he llegado, así que ni siquiera me he planteado volver. España es mi casa, me hubiera gustado quedarme aquí, prioritariamente en Cartagena, pero no ha sido posible. Mi idea es ir a Kingersheim para ayudar, lo que pase en un futuro no lo sé.

P: Y a nivel de selección, ¿te planteaste si marchar a Francia era salir del escaparate? Más ahora que se ha retrasado un año el Mundial…

R: Sinceramente, no, porque si hubiera tomado la decisión pensando en la selección, quizá no habría venido. Porque, por más cartel que pueda tener un jugador, si marchas a un país donde no hay tradición de futsal, y puede que encima a un equipo de Segunda División, donde no habrá tantos partidos televisados ―o directamente ninguno―, la gente te pierde la pista. No es un sitio como España, Rusia o Portugal, donde tienes más visibilidad. A medida que me encuentre yo mejor, que vuelva a jugar, sé que mi nombre estará ahí. Había regresado a la selección y me conocen, así que, si me ven en buenas condiciones y jugando muchos minutos, creo que puedo volver. Además, no es solo estar bien, es que hay muchísima competencia y sobre todo en mi posición. Hay demasiados (Risas).

P: Vamos un momento al presente, a los playoffs exprés. ¿Te interesan más por este novedoso formato o los hubieras visto con el mismo interés de ser como siempre?

R: Soy, por encima de todo, un amante del futsal. Es lo que intento a diario, difundir mi deporte. Quiero que la gente vea lo que hago y que esto sea de la mejor manera posible. El formato entra en la lógica, dentro de lo poco que se podía hacer, por todo lo que ha pasado, pero está claro que, el que sea a partido único lo iguala todo muchísimo. Y además hay equipos que han podido entrenar más que otros. Es como una Copa de España, pero ésta llega en el mejor momento de la temporada con los jugadores físicamente a tope, y ahora venimos de la nada absoluta. Tengo muchas ganas de ver cómo están los equipos física y mentalmente después de tantos meses sin competir.

Yo viví algo parecido con las lesiones, y jugar después de tantos meses parado… Cuesta mucho coger el tono. Estaré atento a ver qué hacen mis amigos, mis exequipos… Estoy seguro de que van a ser un éxito deportivo, pero que lo sea sobre todo a nivel de salud. Que nadie se lesione, que vivamos un espectáculo y a pesar de todo lo que ha pasado, que la gente se pueda enganchar de nuevo al fútbol sala.

P: Hablemos precisamente de tus antiguos equipos. ¿Qué recuerdas con más cariño?

R: Hay tantos buenos momentos que es difícil elegir. De Inter está el título de liga, la Copa de Logroño con el gol en el último segundo. De la etapa de Barça, aunque no hubiese títulos, me quedo con todo, fueron años increíbles en los que quizá rendí a mi mejor nivel sobre una pista. Y también con Cartagena, ese primer partido, donde debuté con gol, fue un momento super bonito. Son muchos, y no solo lo deportivo, que está muy bien, pero yo me quedo con dejar huella allí donde esté, y creo que en los tres equipos que he tenido de momento en España he podido concretizar ese cariño. La gente ha disfrutado conmigo, yo he dejado amigos, he salido con las puertas de los clubes abiertas…

Batería celebrando un gol con la camiseta de Inter

P: De tu etapa en Inter, sin embargo, hubo mucho cariño que se convirtió en rencor, si no algo peor, cuando se supo con un año de antelación que te marcharías a Barcelona. ¿Te molestó esa filtración?

R: Era un momento clave, porque Inter llevaba muchos años sin ganar títulos y recuerdo que estábamos todos muy centrados en conseguirlos. Es verdad que salió la noticia mucho tiempo antes y me empezaron a llover críticas, pero quizá menos de las que esperaba (Risas). Hubo mucha gente que lo llevó al plano personal, que atacó verbalmente a mi familia, y eso me molestó bastante. Fue solo una pequeña parte de la afición, he podido volver a Torrejón y disfrutar del cariño de la gente, pero en ciertos momentos hubo quien se portó muy mal conmigo.

P: Recordemos que hubo parte de la grada que te llamó pesetero, se hicieron billetes de dólar con tu cara… Pero, si buscamos el lado positivo, mientras unos hacían eso, el resto de la afición te aplaudió más fuerte aún para contrarrestarlo.

R: Soy un tío muy positivo, que siempre busca lo bueno de todo lo que me sucede. ¿Qué me aporta lo otro? Nada. Yo había tomado una decisión que pensé que era la mejor posible en aquel momento. Seguro que esa gente que me insultaba haría lo mismo en su trabajo si le ofrecen mejores condiciones de las que tienen en la actualidad. Para mí era una oportunidad muy interesante, un desafío diferente que no volvería a ofrecérseme. Estaba en el club más laureado del mundo y me encontraba muy cómodo, pero sentí que salir a Barcelona era un reto que debía afrontar, que buscaba algo así desde hacía tiempo. Estoy seguro de que, en aquel momento, el 99% de cualquier jugador, no ya de Inter, sino del mundo, aceptaría una oferta como la que me llegó.

«En Inter estaba genial, pero sentí que debía salir a Barcelona; era una propuesta irrechazable, pero no solo en lo económico»

Sabía que la gente que me criticaba me tenía mucho cariño, y ese cambio les molestó. Es normal, yo tengo mi equipo del corazón en Brasil. Si un jugador cambia Internacional por Grémio, diré que es un loco y que no lo entiendo. Por supuesto, le criticaría, pero sin caer en el insulto, y menos a su familia. Hubo un chico, para que te hagas a la idea, que me escribió por Instagram. No quería fotos, ni camisetas… Solo quería pedirme perdón y que yo lo aceptase. Me dijo que había sido uno de los que me había estado insultando y se sentía muy mal, necesitaba saber que yo le perdonaba y poder seguir con su vida con normalidad.

P: En realidad es como en cualquier ámbito de la vida, quien más te quiere, más le dolerá una traición. Pero con el tiempo, asumes que es una decisión que has tomado para mejorar, y que debías aceptarla.

R: Claro, pero es que cuando yo tomé la decisión, como te decía, no estaba mal en Inter. Todo lo contrario, estaba de lujo con el club y con la afición. Si yo iba a un centro comercial, a tomar por saco de Alcalá, y la gente me reconocía y me paraba para hacerme fotos, ¡cómo no iba a estar contento! Tuve que tomar una decisión importante y lo hice, pero no era solo una cuestión económica, como se dijo. Claro que me mejoraron, era un aumento importante, pero también era ir a un club importante con mucho peso, y quería afrontar ese reto.

Batería conduciendo un balón en su etapa en el Barça

P: Y llegamos ya a esa etapa de Barça, sin títulos, con lesiones, competencia interna…

R: Es verdad que el último año fue durísimo, porque intentaba salir de una lesión y recaía otra vez. No podía estar con mis compañeros, y eso me afectó. Además, se estaba produciendo un cambio de ciclo, había salido Carmona y muchos de los veteranos; llegaron algunos jóvenes importantes y yo tenía muchas ganas de convertirme en una referencia para esos chicos porque, pese a llevar solo dos años, era de los más veteranos. Quería ayudar y no podía, y eso fue muy complicado. Fue una etapa dura, pero mis dos primeras temporadas creo que fueron buenas. Estuvimos en la final de Copa contra Jaén, en la UEFA contra Kairat perdimos por la mínima… Son pequeños detalles, difíciles de descifrar. ¿Porqué no ganamos contra Jaén si todo el mundo nos daba como ganadores de antemano? ¿O contra Kairat, si éramos favoritos?

«Me fui a Marreco pensando en volver a España, pero nunca me imaginé que lo haría tan pronto»

Pero me quedo con lo bueno: con el Palau a tope y los Dracs coreando mi nombre, con goles decisivos y con las amistades que he dejado allí. La gente dijo que había salido por la puerta de atrás, pero es mentira. Cuando vuelvo a Barcelona hablo con todo el mundo y me reciben con mucho cariño. Salí porque creíamos, primero el club y luego yo me convencí poco a poco, que lo mejor para recuperarme de la lesión era no solo salir del Barça sino de cualquier club y recuperarme. Lo que no me esperaba es que encontrase equipo ni volver tan pronto.

P: Y tras esa media temporada en Brasil, vuelves a un equipo que parecía a priori ideal para ti: una plantilla joven, con ilusión de entrar en el top-8… Sin embargo, los cambios de entrenador, de estilo, más alguna otra cosa, no os dejan conseguir los objetivos.

R: Yo llego a Cartagena, que había estado a punto de desaparecer. Entra una empresa con mucho dinero, fichan a Batería o a Eka y dan una imagen diferente, de ilusión. Porque no estamos hablando de que había que empezar desde cero, te diría incluso que empezábamos desde menos cinco. Había mucho que mejorar y que hacer, pero el club apuesta por una inversión fuerte en imagen, un pabellón muy chulo, jugadores con mucha calidad, que habían salido de equipazos como Juanpi o Jesús de ElPozo… Parecía ideal.

Batería celebrando un gol en su etapa en Jimbee Cartagena

El primer año empiezas con mucho altibajo, ganas y pierdes, no hay estabilidad. Luego el cambio de entrenador parece que te beneficia y con André (Brocanelo) vamos hacia arriba, hay que recordar que ese año no perdimos en casa desde noviembre hasta el final de la temporada, pero luego salíamos y no éramos capaces de ganar ningún partido de “nuestra” liga. Yo creo que la ambición es muy importante, y el club la tenía a medio-largo plazo, para ser lo que ya eran entonces Jaén o Xota. Ese camino es muy largo, no se consigue todo en un año. Se fichan jugadores importantes, se consigue un pabellón con una grandísima infraestructura, se televisan partidos por la autonómica…

Creo que esa expectación fue excesiva. Siempre estuvimos en la pelea, rondando los puestos de playoff, pero no es suficiente. Un día perdíamos un partido asequible y al otro ganábamos en el Palau, volvíamos a perder y al siguiente le metíamos ocho a ElPozo. No salió todo tan mal como parece, y decepciona no conseguir los objetivos, pero hay que entender que todo sigue un proceso natural y que lo de Valdepeñas, que pasa de la pelea por el descenso a casi conseguir un título, es más un sueño que una realidad.

P: Entre los muchos motivos que pudo haber, uno de los que más se repitió es que Brocanelo era demasiado blando, que tuvo que ser más jefe y menos amigo, y que por eso llegó alguien como Duda, para meter mano dura.

R: André era muy metódico, pero dentro del sistema te daba libertad. A mí me pedía que, en la medida de lo posible, inventase. Me permitía hacer cosas distintas, inesperadas. Era un tío serio que siempre estaba pendiente de los jugadores. No voy a decir que fuese amigo, porque hay que diferenciar la relación personal con la división profesional entre jugador y entrenador, y no creo que el problema fuese André, ni que fuese blando.

«Cuando acabe contrato veremos dónde voy, pero quiero seguir unos años más en Europa»

Tampoco es que no tuviese culpa, por supuesto. Todos tenemos que asumir parte de nuestra culpa por no entrar en playoff. Pero es que ni siquiera te diría que toda la culpa sea suya, o nuestra. Cada vez hay más equipos potentes, y de los que entraron entre los ocho primeros no hay ninguno que fuera peor que nosotros o que hiciese las cosas mal. Todos lo merecían, incluso se quedaron fuera equipos como Peñíscola, que lo estaban haciendo muy bien.

P: Después de analizar el presente y recordar el pasado, vamos a finalizar echando la vista al futuro. Concretamente a 2023. Acabas de cumplir tu tercera temporada en Kingersheim, acabas contrato… ¿Y ahora qué?

R: Yo quiero seguir en Europa, en algún sitio donde yo me encuentre cómodo y con gente que me quiera con ellos. No me olvido de Brasil, por supuesto, porque allí está prácticamente toda mi vida: la mayoría de mi familia, mis amigos de la infancia… Tengo muchas cosas allí como para descartar el regreso, pero pensando en mi futuro inmediato, en los estudios que estoy realizando y que puedo aplicar en cualquier parte del mundo, o incluso pensando en mi familia, que está muy cómoda en España y lo sienten un hogar, debo creer que seguiré.

Autor: Dani López (twitter: @gremplu)

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