Ferrán Plana: «He cumplido muchos de mis sueños, me voy contento»

Hace unas semanas nos enteramos de una noticia desagradable: Ferrán Plana, a sus 25 años, se retiraba del fútbol sala. El cierre catalán ponía así punto y final a su trayectoria, tras lidiar toda la temporada con una lesión que no le permitía hacer ni vida normal. En Futsal Corner, tras dejar un tiempo prudencial para que repose la decisión, hemos querido charlar con él para que nos cuente sus impresiones. Hoy nos tomamos un café con Ferrán Plana.

Pregunta: ¿Cómo estás? ¿Sientes que te has quitado un peso de encima al contarlo?

Respuesta: Sí, ha supuesto un un gran alivio. Venía de una temporada completamente parado. Seguía con la recuperación pero sabía hacía muchos meses que no volvería a jugar. Ha sido muy duro, especialmente hace dos semanas cuando me despedí de mis compañeros. Esa sensación de saber que te quedan pocos días para terminar tu último contrato como jugador profesional y tener que decir adiós no solo a tus compañeros, sino a Pato, Lescún, a la directiva, a mi gente de Tudela que me ha tratado genial en estos años…

Las despedidas siempre son amargas, pero por otro lado estoy contento porque no me esperaba para nada la repercusión que he tenido. Mi carrera ha sido corta pero me llena de orgullo ver que he calado. Ahora estoy ya en Barcelona, en casa, con mi familia, mi sobrinito, mis amigos, y no puedo estar más a gusto.

P: No es una decisión agradable, pero sentir que has dejado huella y ese alivio de contar lo que te rumiaba la cabeza tanto tiempo, ¿compensa?

R: Te alivia decirlo, porque la gente te empieza a preguntar desde septiembre que cómo vas, que cuándo vuelves… Yo siempre decía lo mismo, que no tenía plazos y que iría mejorando poco a poco, pero yo dentro de mí ya sabía que esto se acababa. Pero claro, a lo mejor quedaban todavía cinco meses y no podía decirlo, porque por otro lado quería intentarlo hasta el último día.

P: ¿No sientes que el ambiente que se generó alrededor de la noticia ha sido excesivamente derrotista? Quizá porque tu entorno sabía la noticia pero al resto del mundo nos ha sorprendido y dejado en shock.

R: Seguro que sí. Incluso parte de mi familia no lo sabía. Quise llevarlo en el mayor secreto posible y solo se lo dije a los más cercanos. Tuve la suerte, entre comillas, de lidiar con este problema muchos meses, así que me he ido haciendo a la idea, y he podido prepararme para anunciarlo al concluir la temporada, sabiendo que cada día estaba más cerca. Pero aún así, cuando llega, es un mazazo.

P: ¿A quién has visto más afectado estos días?

R: En los días posteriores, mi madre ha sufrido mucho, pero ha sido un sufrimiento de orgullo. Ella se metía en las redes sociales para leer los mensajes de ánimo que me escribía la gente. Ella, como madre que es, pensaba lo mismo que yo, que solo han sido cuatro años de profesional y que apenas estaba empezando en esto. Ella siempre me lo decía de pequeño, que allá donde fuese tenía que ganarme el respeto de la gente. Y ahora ve que no solo me he ganado ese respeto sino también el cariño de la gente del fútbol sala.

P: ¿Sabes aproximadamente cuántos mensajes te han podido llegar por redes sociales, WhatsApp, etcétera?

R: Pues mira, estaba en casa con toda mi familia cuando decidí hacerlo público. Sería un momento muy duro y quería que estuviesen conmigo. Cuando lo subí, apagué el móvil para comer con ellos tranquilamente. Y al encenderlo fue espectacular, es imposible saber cuántos habrán llegado. En Instagram tenía unos 300 comentarios al vídeo, en Twitter no sé la cifra pero muchos, Facebook igual… Pero es que además me llegaron ciento y pico peticiones de seguidores nuevos en Instagram de los que todavía me quedarán 50 por contestar… Quiero contestar a todos, devolver parte de ese cariño y tiempo que invirtieron en mandarme un mensaje de ánimo, así que si me dejo alguno, que conste que será sin querer (Risas).

P: ¿Qué ha sido lo más duro? Quizá eso que me comentabas de que estén constantemente preguntándote cómo vas de la lesión, cuándo vuelves…

R: Sí, sin duda. No es mentir, pero dices algo que sabes que no es real, porque contestas que sí, que te estás recuperando poco a poco, cuando sabes que lo vas a dejar. Pero es que ir todos los días a entrenar por tu cuenta, con el fisio, viendo a los compañeros disfrutando en la pista… O ver que se lesionaba alguien y a las 2-3 semanas volvía a jugar, y yo sigo metido en la sala del fisio, es muy duro, la cara más amarga del deporte. No se habla de ello, pero es duro sentir esa soledad del deportista lesionado y apartado del grupo, pese a que todos mis compañeros y cuerpo técnico me apoyaban y ayudaron siempre. Estuve yendo a una psicóloga para hacerme más fuerte en un momento duro, y me ayudó a prepararme para el momento de la despedida.

P: Creo que la figura de un psicólogo deportivo es fundamental, más aún en alguien que lo está pasando mal por culpa de una lesión tan grave…

R: La verdad es que no había ido a un psicólogo nunca, pero más allá de las lesiones, me parece una figura imprescindible. Entrenamos la estrategia, el físico o el golpeo del balón. Todo menos lo más importante, la cabeza. Es algo que debería implantarse en todos los deportes. Ir al psicólogo, después de todo, es como charlar con un amigo: le cuentas tus problemas y ellos te enseñan otro enfoque, sacar lo que tienes dentro para ir mejorando.

P: Siempre se dice que un deportista profesional convive con el dolor casi desde el principio de su carrera, pero realmente, ¿en qué momento esas molestias se convierten en algo más?

R: La temporada anterior. Después de acabar los partidos me sentía reventado. La mayoría de los días salía de los pabellones cojo, con dificultades hasta para subir al autobús. Pero al día siguiente tenía descanso, y cuando volvía a los entrenos el dolor iba remitiendo y era soportable. Yo creía eso, que iba a ser así toda mi carrera, me había acostumbrado. Sabía que las molestias estaban ahí pero nunca me planteé que fuese necesario operarme o que pudiese a ir más allá. Sí que había ido a más pero nunca me esperé que llegase a obligarme a la retirada. O al menos, no tan temprano, que por lo menos me dejase llegar a los 30 años jugando ahora que empezaba lo bueno. Pero las cosas vienen como vienen y seguro que el camino me depara algo tan bueno como el fútbol sala.      

P: Exploremos ese nuevo camino. ¿De qué manera vas a seguir ligado al fútbol sala?

R: Seré aficionado al futsal al 100% y de mi hermano, por supuesto, pero también quiero seguirlo desde dentro: en una semana empezaré el curso de primer nivel de entrenador y sacarme los títulos para, quien sabe, acabar un día entrenando en un Segunda o por qué no un Primera División. Es más difícil ser entrenador que jugador. Por todo, quizá porque jugador ya lo he sido o porque en una plantilla hay 12 jugadores y solo dos técnicos. Empieza un nuevo camino y lo lucharé y disfrutaré como hice en mi etapa de jugador.

P: ¿Te imaginas en unos añitos como ayudante de Pato?

R: Me encantaría aprender de él aún más de lo que ya he aprendido. Sería muy bonito que pudiese ser su segundo, ayudándole y sobre todo formándome y creciendo como entrenador.

P: Y mientras llega ese día, ¿vas a completar tu formación de alguna manera, o prefieres desconectar?

R: Para desconectar ya tengo el verano, no puedo permitirme estar más tiempo parado. En septiembre retomaré mis estudios. Antes de marcharme a Tudela estaba haciendo un grado superior de deporte, había cursado (y aprobado) primero con buena nota, y tuve que apartarlo por mi sueño de jugar en Primera División. He hablado estos días con la coordinadora del colegio donde cursé primero y aunque ha cambiado mucho el plan de estudios, me admiten para completar el segundo año, y así conseguir la titulación. No me arrepiento de la decisión que tomé al firmar con Ribera, pero me gustaba mucho y me apetecía retomarlo.

P: ¿Qué te llevas de esta corta pero bonita historia como jugador de fútbol sala?

R: Esto que me ha pasado es, hablando claro, una putada. Pero soy un afortunado por haber jugado 11 años en el mejor club del mundo, por haber disputado cuatro temporadas en la mejor liga del mundo, que es lo que todo un niño sueña de pequeño, y poder compartir pista con mi hermano. He cumplido muchos sueños y me tengo que ir muy contento por todo ello.

Autor: Dani López (twitter: @gremplu)

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